El Escape - Relato
El día iniciaba su lenta despedida permitiendo que los lánguidos rayos del astro rey iluminaran aisladamente la contundente edificación. Al fondo, solemne y enorme, precedida por jardines espinosos y viejos, oculta detrás de un caprichoso grupo de alerces, escondía detrás de sus muros, susurros, deseos inalcanzables, falsas vocaciones y dolor. El convento parecía un profundo embudo que tragaba las vidas, las consumía y las aislaba. Miradas oscuras atravesaban ventanas de frías y despintadas rejas, queriendo escapar del silencio agobiante. Hábitos negros se deslizaban por los claustros tenuemente iluminados semejando a pájaros con las alas rotas. Las esperadas campanas soltaban alegres llamados, anunciando la hora de la oración nocturna en la capilla. Los velos negros ondeaban en la penumbra del pasadizo, como murciélagos apurados para evitar la luz. La mirada clavada al suelo, en perfecto orden y sin palabras y sin sonrisas y sin consuelo las monjas ca...