El Legado - relato
Los ojos le ardían por leer la caligrafía antigua iluminada apenas por la luz de la linterna. Nerviosamente interrumpía la lectura al escuchar el viento golpear en los cristales, el crispante follaje de los árboles o el maullido de alguna gata en celo. Se acurrucó aún más en el rincón detrás de la puerta y con apretada obsesión continuó con el segundo párrafo: “Muy por el contrario de lo que algunos piensan la tierra tiene vida en su corazón, late, respira. Existe un mundo dentro de otro, un mundo que solo es para algunos ” . Respiró profundamente, asintiendo con un movimiento de la cabeza, como si dialogara con el libro. Erwin había esperado leer esa frase durante años. Desde niño su abuelo le relataba cuentos sobre mundos subterráneos. Narraciones que sus padres decían: “Son invenciones del abuelo” Pero Erwin conocía al anciano más que nadie. Abuelo y nieto compartían la misma energía; existían códigos entre ellos que los demás desconocían ...