El sencible eje II/VIII.
El eje II/VIII del zodíaco en reposo está emplazado en los signos Tauro-Escorpio respectivamente.
Es el eje de asimilación (Tauro) y eliminación (Escorpio).
En principio la lectura que hacemos del eje es la parte nutricional, representada por Tauro que ingiere el alimento para sobrevivir. Es el bebé que empieza alimentarse después del nacimiento de Aries. Ese bebé debe nutrirse para crecer.
Por lo tanto Tauro representa todo lo el alimento que consumimos, con el qué gozamos, degustamos, saboreamos. ASIMILACIÓN.
Del otro lado del eje se encuentra Escorpio, que recibe lo ingerido y procesándolo lo elimina. Es por eso que Escorpio simboliza al colón, el último trayecto del intestino que tiene la función de desechar lo que no es necesario para nuestro cuerpo. ELIMINACIÓN.
Podemos decir que el eje II/VIII es muy físico.
Pero también es muy material. Tauro representa todo lo que consideramos bienes nuestros. Puede ser dinero, acciones, muebles, libros o cualquier otro bien considerado de importancia. Son nuestras posesiones.
Escorpio simboliza los bienes del otro. En caso de ser un matrimonio son considerados como los bienes del matrimonio. Hay otras lecturas como las herencias, seguros, depósitos bancarios, etc.
Podemos decir entonces que el eje II/VIII es muy material.
Consideremos que también el eje II/VIII se vivencia en muchas cartas, como el dinero y el sexo. Es muy frecuente encontrarse con lecturas de esta naturaleza, sobre todo cuando se minimiza el valor del sexo.
Muy bien hasta aquí todo está muy claro.
Pero ahondemos más aún. Con Tauro recibimos la primera energía a través del alimento que nos brinda nuestra madre con el amamantamiento, pero no solo es la leche tibia y reconfortante para el bebé, es la primera energía que se contacta con la boca sensible del bebito. Es una alimentación energética. El amor de la madre alimentando y clamando a su hijo. Y este a su vez recibiendo la energía más pura. Y es aquí donde queda plasmada la fuerza vital pero además espiritual de cada uno de nosotros.
El niño se va colmando y enriqueciendo por esa transmisión que al igual que la la leche se transformará en alimento, pero espiritual.
Este eje es muy sensible, vulnerable porque marca el desarrollo de lo abstracto, de lo intangible, que es el despertar espiritual.
Cuando esa energía es absorbida por Escorpio, es transformada, es procesada.
Es un Eje muy sutil, muy delicado y al que se debe tratar con cuidado. Si tiene planetas en presencia mucho más.
Podemos decir que el eje II/VIII es Espiritual.
Estoy refiriéndome al zodíaco en reposo, de más está decir que cada carta tendrá un eje conformado por otros signos que habrá que analizar debidamente, pero la referencia de la matriz es esencial.
En la próxima entrada analizaré una carta.
Excelente
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